Facebook desgracia: Nadie escribe en su muro y tiene los mismos amigos que hace un año. El muro es la dialéctica del mármol.
Facebook triunfo: Todos los días recibe varias solicitudes de amistad de lo
mejorcito de Facebook y cuando cumple años el mundo entero escribe en su muro y deja mensajes eufóricos y de amor salvaje, (o de kipling vagabundo y viejo y cansado en su libro de la selva).
Facebook virus: Todos aquellos en cuyo muro de Facebook escribía o dejaba una espléndida nota de bonhomía, acababan muriendo rápidamente de una enfermedad desconocida, con un tumor en el cerebro que rompía la carne.
Facebook delicadeza: Se hizo de Facebook pero nunca escribió en el muro de
nadie por delicadeza. KEEP OUT, decía un cartel muy grande a la entrada de una chabola en un pueblo californiano.
Facebook travestismo: Siendo varón, escogió la foto de una mujer muy hermosa para colgarla en "fotos de perfil". Esa mujer era a su vez una transformación de otro sexo.
Facebook Hollywood: Compartía con la humanidad entera de Facebook decenas de fotos que subía todos los días, fotos con amigos, fotos con animales, con amigas, fotos con gente importante, fotos de playa, fotos en el esplendor de la juventud, fotos ante la inmensidad de la noche en ciudades grandiosas y desconocidas.
Facebook cultural: Explicaba los libros que estaba leyendo y los discos que escuchaba, y las películas que veía y los comentaba con amor inmaculado.
Facebook justiciero: Comentaba la actualidad política nacional e internacional desde la verdad desnuda de su pensamiento luminoso. Pero la actualidad ya ocurrió hace un segundo.
Facebook retro: Subía vídeos de Mari Trini, Victor Jara, Nino Bravo y Luis Aguilé. Le faltó subir el video de Mazinger Z.
Facebook fantasma: Fue un padre muerto quién escribió en su muro: Te espero, amor mio. Su padre también escribía.
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