domingo, 28 de octubre de 2012

Hay tipos...



En mi mesilla de noche: "Don DeLillo (Mao II), Primo Levi (Trilogia de  Auschwitz), Hans Keilson (La muerte del adversario), Amin Maalouf (Las  cruzadas vistas por los árabes), e Irene Némirovsky (Nieve en Otoño).




Hay tipos necesarios en estos tiempos en los que el aborregamiento del personal  llega a límites insostenibles, socialmente hablando. Haríamos bien en  tomar apuntes de lo que está sucediendo en la otra orilla.

Desde luego, el planteamiento general de los medios de comunicación es cabreante, indignante, debería haber un clamor contra la banalización cuando no directamente la manipulación de la información a la que estamos siendo sometidos. No me aportan nada los medios de comunicación "oficiales", diría yo que me sucede algo parecido a lo que me pasa a nivel cultural. El mainstream está tan prostituido que me dejó de interesar hace mucho.




Se puede sacar mejor información yendo a canales underground y desde luego cosas mucho más interesantes a nivel cultural.




Espero que internet, más pronto que tarde, llegue a cargarse este tipo de cadenas de televisión y prensa. Ilusiona pensar en otro tipo de sociedad. De la manera que se están realizando las cosas "oficialmente" no veo ninguna perspectiva de supervivencia futura.




Volviendo a los tipos. Siento curiosidad por escuchar sus planteamientos, sus visiones de los hechos. Iremos informando.

viernes, 26 de octubre de 2012

VICTOR CHARLES

[youtube=http://youtu.be/njfbVrYn4CU]

Saigón, mierda, aún sigo solo en Saigón. A todas horas creo que me voy a despertar de nuevo en la jungla. Cuando estuve en casa durante mi primer permiso, era peor, me despertaba y no había nada, apenas hablé con mi mujer, salvo para decirle "sí" a su petición de divorcio. Cuando estaba aquí quería estar allí, cuando estaba allí no pensaba más que en volver a la jungla. Llevo aquí una semana, esperando una misión, desmoralizado. Cada minuto que paso en este cuarto me hace ser más débil, y cada minuto que pasa, Charlie, como llamamos al Vietcong, se agazapa en la selva, se hace más fuerte. Al mirar a mi alrededor las paredes se estrechan más.

Todos consiguen lo que desean, y yo quería una misión, y por mis pecados me dieron una.

Saigon... shit; I'm still only in Saigon... Every time I think I'm gonna wake up back in the jungle. When I was home after my first tour, it was worse. I'd wake up and there'd be nothing. I hardly said a word to my wife, until I said "yes" to a divorce. When I was here, I wanted to be there; when I was there, all I could think of was getting back into the jungle. I'm here a week now... waiting for a mission... getting softer. Every minute I stay in this room, I get weaker, and every minute Charlie squats in the bush, he gets stronger. Each time I looked around the walls moved in a little tighter.

Martin Sheen "Willard", Apocalypse now. 1979. Voz y letra de Michael Herr. Lo primero que oimos, luego de un rumor de helicópteros y un estallido de napalm, en la magistral película basada en "El corazón de las tinieblas" de Joseph Conrad.

El periodista bélico Michael Herr autor de "Despachos" -1977- seguramente el mejor libro sobre la guerra de Vietnam, escribió esas frases para la peli, y eligió a un tal Robert Stone, autor de "Dog Soldiers" -1975- para que le escribiera el prólogo de su libro. Nada se pierde, todo se transforma.

Allí empieza Dog Soldiers, libro con un mantra: "Confiar es bueno, no confiar es mejor" y con una inspiración común: "El corazón de las tinieblas" de Joseph Conrad.

Victor Charles (o Charlie): nombre con el que los soldados norteamericanos se referían al ejército del Vietcong. El término surgió del nombre del código de radio diseñado para la guerra de Vietnam: las siglas VC.

jueves, 25 de octubre de 2012

El príncipe

Homenaje a Nicolás:
Pues, en vista de que los hombres caminan casi siempre por senderos que otros pisaron y proceden en sus acciones por imitación (principio de la imitatio, fundamental para el pensamiento renacentista), pese a que no se pueda seguir en su totalidad el camino señalado por otros ni alcanzar la virtud de los que imitas, debe el hombre prudente tomar siempre la senda de los grandes personajes e imitar a los más sobresalientes, de forma que, aunque no alcance su virtud, desprenda al menos algo de su "aroma". Y debe hacer como los arqueros duchos, que, cuando les parece demadiado lejano el punto que quieren alcanzar, apuntan -buenos conocedores de la capacidad de su arco- más arriba del blanco, no para alcanzar tanta altura como su flecha, sino para poder con tan alta mira lograr su objetivo.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Preámbulo

PREÁMBULO A LAS INSTRUCCIONES PARA DAR CUERDA A UN RELOJ.
JULIO CORTÁZAR.
REMAKE DE MIGALA. REMAKE DE AGUSTIN FERNÁNDEZ MALLO.

[youtube=http://youtu.be/M8rQ-JOLA0U]

Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno
florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente un reloj, que los cumplas muy felices, y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con ancora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te ataras a la muñeca y pasearas contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo fragil y precario de tí mismo, algo que es tuyo, pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgandose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia a comparar tu reloj con los demas relojes. No te regalan un reloj, tu eres el regalado, a tí te ofrecen para el cumpleaños del reloj.

Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al iPod

Piensa en esto:
cuando te regalan un iPod te regalan una pequeña manzana florida, una cadena de listas de reproducción, un calabozo de temas de aire. No te dan solamente el iPod, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, made in China, y software que son rubíes, no te regalan solamente esa tangente al Universo que te meterás en el bolsillo y pasearás contigo. Te regalan —no lo saben, lo terrible es que no lo saben—, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que alimentar de descargas y adosar a tus oídos como dos lagrimones que caen desde un cerebro desesperado. Te regalan la necesidad de sincronizarlo todos los días, la obligación de barajar los temas -reproducción aleatoria- para que siga siendo un buen iPod; te regalan la obsesión de atender a las últimas versiones en las
webs, a bajártelo todo de todos los portales,

MúsicaMP3
HispaMP3
ActualMP3
PalaceMP3
MusicaMP3
FiestaMP3
PlayTheBayMP3
EscuchaMP3,
MiMusicaMP3
RharpsodyMP3
SóloMP3
AsecasMP3
incluso –admítelo- a bajarte temas que sabes que no existen.
Te regalan el miedo a perderlo, a que te lo roben, a que se te caiga al suelo y se rompa y de repente no sea más que una manzana 2 veces mordida. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras marcas, te regalan la tendencia de comparar tu iPod con los demás iPods. No te regalan un iPod, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños al iPod.

domingo, 21 de octubre de 2012

CAFE OGORI


En Kashiwa, Japón, existe un café que parece un cuento de Borges: aproxímese a la barra, elija y pague su consumición, y su pedido quedará reservado para quien llegue a continuación mientras le sirven lo que hubiera encargado y abonado el cliente anterior.

Acudir a este café supone aceptar un doble juego. Por una parte, ningún cliente sabe qué le van a servir, por lo que siempre va a resultar (hasta cierto punto, ya que el menú consta de un número limitado de bebidas y platos), sorprendido. Hasta aquí, el proceso no resulta muy diferente de una asignación por sorteo de las consumiciones, sin embargo, lo que sí constituye una experiencia nueva es la necesidad de posicionarse de un modo muy personal en el momento de pedir. Un cliente puede, por ejemplo, decidirse por solicitar lo más barato e intentar conseguir algo de mayor precio que lo que ha pagado, o sentirse generoso y "legar" a su sucesor un espléndido almuerzo. Debe decidir si pensar en lo que ha sucedido o en lo que va a suceder. Puede mirar hacia delante o hacia atrás. Pero la consecuencia más interesante de este experimento en forma de café es que el orden lógico de la compra, deseo, desembolso y disfrute, permanece continuamente subvertido. Sea cual sea la elección del cliente, esos tres elementos se mantienen completamente disociados, de tal modo que la conclusión a la que llega cada cual no es producto de la lógica automática de consumo a la que estamos acostumbrados, sino de una decisión en cierto modo "abstracta" y completamente independiente de cualquier idea previa acerca de la ecuanimidad.

He leído en algunos blogs algunos comentarios en los que se preguntan sobre la posibilidad de que este tipo de negocio pudiera sobrevivir en Occidente y su conclusión suele ser que sería muy improbable.

¿Por qué algo así puede funcionar en Japón sin más pretensiones y no funcionaría, por ejemplo, en España?.

Imagino numerosas explicaciones culturales: reconocer que en las tradiciones asiáticas no existe un conflicto tan marcado entre deseo y sorpresa o razonar que la exquisita educación japonesa evita que la mayoria de los clientes exageren en uno u otro sentido al realizar sus pedidos, de forma que al final casi todo el mundo obtiene, si no lo que quería, si algo de un valor similar a lo que ha pagado.

En cualquier caso, yo también creo que sería muy dificil que surgiera algo así en una cultura como la nuestra.

sábado, 20 de octubre de 2012

Yoguismos

Pongo en antecedentes: Yogi Berra, jugador de béisbol, años 50, Nueva York, no era nada malo como jugador, como pensador no tiene precio. No es tan fácil.
Frases aparentemente absurdas que bien pensadas esconden un pensamiento lúcido.

Algunas perlas de este tipo:
 "No puedo concentrarme mientras pienso"
"ya nadie va a ese restaurante, está siempre demasiado lleno"
"es difícil hacer predicciones, especialmente sobre el futuro"
"si no puedes imitarlo, no lo copies"
"siempre voy a los entierros de los demás, de lo contrario ellos no vendrían al mío"
"Párteme la pizza en cuatro trozos; hoy no tengo hambre para comerme ocho"
"Normalmente tomo un siesta de dos horas, de la una a las cuatro"
”El futuro ya no es lo que era”
“Aquí se hace tarde temprano”
“Debes andar con cuidado si no sabes adonde vas, porque puede que no llegues”
“Sabía que iba a tomar el tren equivocado, así que salí temprano.”
“Si no sabes adonde vas, terminarás en algún otro sitio.”

Y así miles.
Su imagen acompaña:


 

 

Complementados con algunos de cosecha
propia y otros oidos por ahí:
Cuando te pongo a cuatro patas, no es para jugar al ENREDOS.
Está empezando a morirse gente que antes no se moría.
Si te metes en el agua, te mojas
Si te ataca un tiburón, tú hazte la muerta.
Picha dura no cree en Dios.
El fútbol es así. Internet es así.

Mi blog es así. O asá.